miércoles, 14 de marzo de 2012


-Hola-qué tal-cuánto tiempo- sigues trabajando-te va bien-dónde vives-genial-me alegro-oh tienes perro, no lo sabia-es precioso-bien,sigo estudiando y ahora trabajo-no creo-bueno... me ha encantado verte, estás muy guapa-gracias-te apetecería tomar algo-......-ya-lo siento-ha pasado mucho tiempo-no quiero decir eso-dejame hablar-te he hachado de menos-lo sé-fue pasado-pensé que nos habíamos perdonado-no he estado bien estos meses-fuimos masoquistas-si- pero no creo que pueda querer a alguien como a ti-te quiero-hasta luego-nos vemos-adiós.






jueves, 8 de marzo de 2012

Cuesta creer cuantas adicciones hay. Sería muy fácil si sólo hubiera drogas, alcohol y tabaco. 
Lo más difícil de superar una adicción es querer superarla. Nos enganchamos por un motivo, no?  Algunas veces, demasiadas veces, lo que empieza como algo normal en tu vida, se convierte en una obsesión, y de repente, dejas de controlarlo. Buscamos la euforia, eso que logra que todo lo demás... se desvanezca. 
Lo malo de las adicciones es que nunca acaban bien. Llega un momento en el que lo que nos ponía eufóricos, deja de hacerlo y empieza a doler. Dicen que no superas tu adicción hasta que no tocas fondo, pero... cómo sabes que lo has tocado? Porque por mucho que algo te duela, a veces, dejarlo, duele aún más.